MASAJE DE LOS GENITALES FEMENINOS PASO A PASO

Cualquier tipo de masaje corporal implica una conexión y una cercanía emocional con la otra persona. Es como un puente que se tiende entre ambas personas, quien lo da y quien lo recibe: “Al tocar, soy tocado”.

Este masaje es una oportunidad para dar placer y amor, así como de reducir tensiones en los genitales femeninos y liberar emociones allí contenidas. Un masaje de este tipo puede despertar placer, deseo, sensualidad y gozo.

La técnica y los movimientos son sencillos y fáciles de realizar. Ayudará que la mujer tenga una actitud de entrega hacia la experiencia del masaje y que ambos se comuniquen para saber si los movimientos son placenteros y agradables. Este masaje puede finalizar de manera tranquila, ambos recostados y abrazados, o bien puede conducir a una relación sexual, todo dependerá de lo que vaya surgiendo. La meta no será en todo caso el coito, ni la mujer debería sentirse obligada a ello por haber recibido el masaje. Es un acto de dar sin esperar algo a cambio.

Masaje de los genitales femeninos paso a paso

En líneas generales, es importante que ambos se relajen a través de la respiración, ubicarse en un espacio físico agradable y tranquilo, y dejar que las manos recorran el cuerpo del otro con respeto, gentileza y fluidez. Usa aceite especial para masajes cuando se te indique.

A continuación se describen secuencialmente los pasos y movimientos que hará la persona que realiza el masaje. Puedes imprimir estas instrucciones y tenerlas cerca cuando lo hagas.

1. Frota tus manos para calentarlas un poco y despertar la energía sanadora en ellas. Luego coloca una mano en el centro del pecho de tu pareja – a la altura del corazón – y la otra sobre su vulva. Haz suaves movimientos vibratorios con ambas manos. Mírala a los ojos con suavidad y amor. Este paso sirve para crear confianza y liberar tensiones o emociones negativas.

2. Vuelve a frotar tus manos entre sí y colócalas ahora sobre los ovarios de tu compañera (ubicados a ambos lados, en la parte baja de su abdomen).

3. Realiza una suave presión circular en toda la zona pélvica. Durante la menstruación es necesario presionar menos.

4. Ahora, céntrate en la vulva – los genitales externos femeninos – y mueve el vello púbico en distintas direcciones. Este movimiento irá despertando la capacidad de percibir sensaciones placenteras en esta zona erógena.

5. Unta tus manos con un poquito de aceite y masajea la vulva progresivamente con los siguientes movimientos:

  • Suaves toques y caricias con ambas manos por toda la vulva.
  • Pon la palma de tu mano sobre la mitad derecha de la vulva y déjala allí. Con el pulgar de tu otra mano, haz movimientos de rotación en los labios externos del lado izquierdo, desde arriba hacia abajo. Luego realiza este mismo movimiento en los labios externos del lado derecho.
  • Coloca ambas palmas sobre la vulva, presionando ambos labios externos.
  • Aprieta con gentileza los labios mayores entre ambas manos. Luego masajea la zona interna de los muslos.
  • Aprieta entre tus dedos cada labio externo, en dirección descendente.
  • A continuación, aprieta entre tus dedos los labios menores (internos), estirándolos suavemente hacia los lados. Recorre estos labios también en dirección descendente.
  • Pasa tu dedo índice por el canal que está entre los labios externos e internos, comenzando desde el perineo (la zona que se encuentra entre la vagina y el ano), subiendo hacia el clítoris y luego bajando nuevamente hacia el perineo, hasta cerrar el circuito.
  • Coloca tus dedos índice, medio y anular sobre el perineo, y deslízalos por la vulva hacia arriba, hasta llegar al clítoris. Realiza este movimiento tres veces.

6. Haz golpecitos suaves con ambas palmas por toda la zona pélvica, a partir del vientre e incluida la vulva.

7. Ahora ha llegado el momento de realizar un sensual masaje al clítoris:

  • Realiza con tus dedos suaves y ligeros toques de pluma sobre el clítoris.
  • Presiona unas tres veces el clítoris con tu dedo índice, como si estuvieras tocando un timbre. Esto generará una agradable y placentera sensación en el clítoris.
  • Coge y aprieta el clítoris, sin descorrer el capuchón que lo recubre. Recuerda que el clítoris es muy sensible y los toques directos pueden ser molestos o dolorosos para algunas mujeres.
  • Imagina que el clítoris es una reloj con manecillas. Haz vibrar con un dedo cada una de las horas alrededor del clítoris. A una gran cantidad de mujeres les resulta más placentero el cuadrante de arriba y a la izquierda, es decir, el que estaría ubicado en este reloj imaginario a las 2 horas.
  • Pídele a tu compañera que te muestre cómo le agrada ser acariciada en el clítoris, y luego repite tú ese mismo toque por unos minutos.

8. El siguiente paso es masajear la vagina. Para algunas mujeres, puede ser muy fácil dejarse llevar por el erotismo de ese momento.

  • Para comenzar, acaricia provocativamente por unos minutos la entrada de la vagina, pasando tus dedos circularmente por ella. Haz que el contacto sea sutil y cálido, sin urgencia de penetrar.
  • Introduce lentamente un dedo y sácalo con suavidad. Repite este movimiento varias veces sintiendo la conexión de tu cuerpo con la vagina de tu compañera. El contacto es físico y energético a la vez. Si ella está cómoda y a gusto, puedes introducir dos o tres dedos y hacer el movimiento de penetración un poco más profundo. Luego puedes recorrer las paredes vaginales en distintos ángulos y profundidades. Recuerda hacer movimientos sensuales, sin prisas ni brusquedad.
  • Acaricia con tus dedos los cuatro lados de la vagina. Durante esta exploración, pueden descubrir nuevos puntos de placer dentro de la vagina. Recuerda estimular la pared anterior de la vagina. Allí, a unos 5 centímetros de su abertura, se encuentra el punto G, que suele ser sensible en muchas mujeres. La zona profunda de la vagina, cerca del cuello uterino, también es área de placer erótico para algunas mujeres.
  • Coloca tu pulgar dentro de la vagina y posa la palma de tu mano sobre el monte de Venus (la zona superior de la vulva donde crece el vello púbico). Estimula con tus dedos toda esa área, mientras el pulgar acaricia la vagina en distintos sentidos.

9. Si tu compañera se encuentra suficientemente excitada, puedes aprovechar para complacerla con un delicioso sexo oral, o bien iniciar una relación íntima con penetración. También puedes detener el masaje en este punto, y simplemente acurrucarte un rato con ella, para que sienta tu amor y cercanía.

Fuente About Sexo

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Tecnicas para lamer el clítoris

¿Quieres regalar o que te regalen la mejor ración de sexo oral jamás experimentada? Atent@ a los siguientes consejos para juguetear con el clítoris de la forma más placentera.

¿Sabías que la boca es el segundo órgano más utilizado en las relaciones sexuales? En particular la lengua puede dar mucho juego y provocar sensaciones de lo más extremas si se usa adecuadamente. Aunque no existe una técnica única e infalible para dar placer, de la mano de Raquel Traba y su libro Los Placeres de Lola, desvelamos algunos consejos no solo para guiar en la exploración más profunda por la anatomía femenina, sino también, revelamos algunas técnicas para que el juego con tu clítoris sea de alto voltaje.

Lo primero es encontrar una posición cómoda. Ten en cuenta que si vais a dedicarle un buen rato a esta práctica tenéis que buscar estar cómodos.

Algunas posiciones para tener en cuenta:

• Ella arrodillada sobre la cabeza de su pareja, bajando su vulva sobre la boca de él. Puedes poner una almohada debajo de la cabeza de la persona que realiza el cunnilingus para levantarla hasta la altura de la vulva, o una colcha o acolchado doblado debajo del cuerpo de ella para que pueda descansar su peso mientras mantiene elevada la pelvis.

• Ella acostada sobre la cama con sus piernas en el suelo. Él entonces se pone de rodillas sobre el suelo entre sus piernas abiertas. En esta postura es recomendable poner almohadas bajo las rodillas y/o pecho de la persona arrodillada o debajo de las caderas de ella para levantarlas hasta el nivel de la boca.

• Acostados de lado el uno frente al otro, con la colocando sus cabezas sobre los muslos del otro.

• Acostados en el suelo de lado, en ángulo recto formando una “T”. Ella con la pierna levantada para dar acceso a la zona y él recostando la cabeza sobre el muslo interior de ella. Puede hacerse desde el frente o desde detrás.

• Está la posición tradicional donde ella está tumbada de espaldas con las piernas abiertas y su pareja entre sus muslos. Además de cómodo, puede resultar muy morboso si ella se coloca una almohada debajo de la cabeza, así puede observar a su pareja. También colocar la almohada bajo sus caderas eleva la pelvis y hay un mejor acceso por parte de la boca de él a la zona.

Entrando en faena

Porque no hay nada más comparable a las caricias de la lengua bajando hasta el sexo, ni nada tan intenso y tan íntimo como la boca merodeando por la zona más erógena, ¡Toma nota de los siguientes consejos y a practicar! Porque cada mujer es un mundo, es importante adaptar la técnica de inicio al gusto de cada mujer. La sensibilidad de la vulva y el clítoris determinan qué tipo de estimulación le gusta y a la cual responde más. Hay mujeres que prefieren un toque suave y lento, otras disfrutan más con un toque rápido y firme.

Lo más recomendable, es iniciar un juego de precalentamiento y tener presente que el clítoris es la guinda del pastel.

Recuerda que una mujer, con solo imaginar cómo su amante descienda hacia su sexo a través de excitantes insinuaciones, ya empieza a lubricar y su excitación va en aumento por momentos.

La ruta:

– No busques el clítoris inmediatamente. Si ella no está excitada de forma adecuada su clítoris estará muy sensible o completamente insensible a todas las formas de estimulación. Necesitas esperar para que sus hormonas fluyan y sus genitales se inunden de sangre. La mejor manera es empezar a recorrer con la lengua desde los dedos de los pies, tobillos, muslos, besa las ingles, abre las piernas… hasta ¡La vulva!

– Cuando la vagina está muy lubricada, chorreando y pidiendo más el clítoris va aumentando su tamaño y la lengua del chico está lista para entrar en el ruedo. “La lengua debe convertirse en una herramienta omnipresente que se deslice por todos los rincones de la vulva”, dice Raquel Traba.

– Olvídate de atacar el clítoris. Acaricia, besa y lame la parte interna de los muslos. Lame cuidadosamente el área donde se unen la vulva y los muslos. Lame lentamente su monte púbico y sus labios mayores. Tómate tu tiempo. Desliza la lengua a lo largo del surco formado por los labios mayores. Después entre sus labios mayores y menores. Si es posible introduce los labios menores en tu boca y chúpalos. Eso los irá llenando de sangre y aumentando la excitación. Lame el área entre sus labios menores justo fuera de la vagina y el orificio uretral. Si el clítoris está bien definido, desliza su lengua a lo largo de los surcos que lo separan de los labios mayores.

La bienvenida dásela a través de movimientos lentos.

Por fin llegamos a la guinda del pastel ¿Pero como hay que jugar con él? El clítoris es muy sensible, e ir con cuidado es una regla imprescindible.

Al principio no retraigas su capuchón. Dale tiempo para excitarse bien. Cuando ella parezca estar lista para explotar desliza hacia atrás su capuchón clitoridiano con los dedos lubricados, (ella puede usar los suyos propios), y lame y chupa su glande clitoridiano, exquisitamente sensible. Hazlo muy suave. Hay mujeres que requieren un toque muy ligero, a otras esto les hace cosquillas y necesitan un toque firme pero suave. Otras incluso no pueden tolerar la estimulación directa de su capuchón clitoridiano. Chupa suavemente sobre su clítoris; saca suavemente más sangre de él. Una vez que encuentres una forma de estimulación que le sea placentera, mantén esa estimulación hasta que ella experimente el orgasmo, si ella quiere. Si ella no puede experimentar el orgasmo, continúa la estimulación mientras sea placentera para ambos. El cunnilingus no necesita incluir el orgasmo para ser muy placentero y satisfactorio.

Puedes utilizar los labios a la vez que la lengua, o alternar un poco si te cansas. Aprovecha tu nariz tocando suavemente su clítoris mientras te dedicas a sus labios vaginales. También puedes incluir el uso de juguetes para penetrarla, tus dedos, mientras le realizas el cunnilingus.

5 movimientos de lengua muy satisfactorios son los siguientes:

1. Pon la lengua plana y grande como si fueras a chupar un polo y pásala despacio de arriba a bajo por la vagina.

2. Intercala tres “lentas chupadas de polo” con cinco chupadas rápidas directamente en el clítoris de izquierda a derecha.

3. Intercala tres o más “lentas chupadas de polo” con succiones de clítoris.

4. Succiona el clítoris y déjalo atrapado en la boca mientras le vas dando pequeños golpecitos con la lengua.

5. Finalmente, si a tu pareja le gusta, lame su clítoris mediante toques fuertes y rápidos.

Este apartado es muy útil para todos los hombres que nos estén leyendo en este momento. Metidos en plena faena ¿Qué significa la reacción de tu chica cuando hace…? Aquí os desvelamos algunas significados:

¿Empuja tu vulva hasta encajarla dentro de tu boca?… Tu chica está pidiendo más presión directa sobre el clítoris.

¿Se hecha para atrás cuando entra en contacto tu lengua con su clítoris?… Entonces para el carro y estimula otros lugares de la vulva, ya que lo que tu chica quiere decir, es que el contacto ha sido muy directo.

¿Si mueve las caderas?… Si las mueve hacia arriba, demanda que subas un poco la lengua, hacia abajo, entonces debes estimularla situando la lengua un poco más abajo, si las mueve muy rápido, quiere más velocidad…

Así que toma nota y ¡a disfrutar!

 

Fuente: Por Un Orgasmo Diario

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