Regalos que me hacéis…

A mi es que cuando me regaláis palabras como estas me pongo como un gallina clueca.

Buenas tardes Sra, dice que es una aprendiz de Ama¡¡¡ pues me parece maravilloso lo que estoy leyendo de Su blog, me lo he bajado como imprescindible, pues tiene tantas historias tan elocuentes, fantásticas, reales, que dan ganas de ser el protagonista de ellas sin dudar.
Que mente tan linda, tan perversa y tan sofisticada, estoy sorprendido y entregado ya...

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On the road

A veces la vida te pone personas en el momento perfecto, en el momento preciso. Son esas personas vitamina que te llenan de fuerza y de alegría, hacen tu vida un poquito más amable. Son esas personas que con una sola mirada te están diciendo muchas cosas. Eso me ha pasado con J, lo que empezó como un proyecto fetish se está convirtiendo en algo bonito. No sabría ni cómo llamarlo. Es una mezcla de amistad con un morbo brutal y la desesperación de lo prohibido.

Fui sin ninguna pretensión de nada, la simple de tomar un café con un perfecto desconocido, ni siquiera habíamos intercambiado nuestros nombres, allí estaba él, sentado. Me recibió con una sonrisa y en seguida empezamos a hablar de nuestro proyecto. Su mirada entre tímida y morbosa me cautivaba por momentos y él lo sabía. Me observaba desde la timidez del que no quiere ser descubierto. Fue un encuentro muy amable que duró poco o me supo a poco.

Él me comentó que para llevar a cabo su proyecto necesitaba crear un vínculo conmigo y que si no me importaba nos volveríamos a ver para seguir charlando.

Pasaron unos días desde este primer encuentro y me preguntó que cuándo nos volveríamos a ver, cuando quieras, le dije. Te apetece que comamos o cenemos un día, perfecto. Me encanta ese desparpajo que tiene.

Me esperaba en un bar tomando un vino, en esta ocasión lo noté serio, pero enseguida se acomodó. Tuvimos una conversación muy amena, compartimos un montón de gustos de diversas cosas, pero he decir que me ganó cuando me habló de Kerouac y la Beatnik.

Fuimos a cenar a otro lugar y me encantó lo exquisito que fue con todo, no sé si fue casualidad o me pareció que buscó un lugar donde hubiera somontano. Qué queréis que os diga un tipo que me habla de la beatnik y me lleva a beber somontano ya tienes mucho camino recorrido, me encantan esos pequeños detalles.

Nuestra conversación seguía siendo excelsa, terminamos de cenar y ya me decidía a ir a casa, pero él no paraba de meterme fichas, no me digáis cómo, pero en un momento le estaba cogiendo el cuello y me gustaba. Pero yo insistia en irme.

Empecé a caminar para coger el bus, no tú no te vas! seguía caminando me quería ir a casa o no, estaba muy confundida. En un momento le cogí por el pelo y le llevé la cabeza hacia atrás, ver esa mirada clavada en mi rostro me volvió loca. Seguía caminando, aun sigo sin entender el porqué de ese comportamiento absurdo, caminar, caminar…

Las medias se me habían roto y el dedo gordo del pie se me había colado por el agujero, llevaba ya un rato jodida, pero me daba apuro quitarme las botas, pero en un bolardo decidí subir mi pie quitarme las botas y no sé si perdí el equilibrio o él me tiró, el caso que acabé ahí en el suelo, y a él cogiendo mi pie y lamiendo en mitad de la calle.

Cogimos un taxi y acabamos en mi casa, en la puerta de mi portal le dije, Y si ahora no te dejo subir, qué?

Subimos a casa y tomamos algo, seguimos charlando, me quité las botas ahora sí, y le plante los pies en la cara. Le pellizqué un poquito los pezones y le dí unos cuantos bofetones. Fue un encuentro muy naif pero delicioso. Creo que hemos creado el vínculo perfecto para un bonito proyecto 😉

See you soon!

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Un día cualquiera II

El encuentro pintaba bien, ya había pasado una semana desde el anterior. Las órdenes eran claras y precisas. No tocarse, ni correrse desde entonces. El juego comenzaría cuando saliese de casa y se dispusiese a venir a la mía.

Orden: Ponte el plug cuando vayas a salir de casa, mandame el enlace y avisame cuando salgas.

Os contaba el otro día ,que el plug este es una cosuca que puedo controlar con una app desde el móvil. Imaginad lo que es dar el control de semejante cosa a I.

Me avisó que salía de su casa y en ese momento empecé a hacer vibrar el cacharro, a cada subida de intensidad recibía un mensaje en  mi móvil en la que él hacía patente su excitación.

Me avisó de que ya estaba cerca y apagué la intensidad, para volver a ponerla a tope en el momento que tocó el timbre de mi puerta. Abrí y le recibí con una sonrisa pícara. Me dio un abrazo enorme y nos fundimos en un beso, le separé y le indiqué como otros días lo que tenía que hacer nada más entrar a mi casa que era besarme los pies.

Estuvimos charlando mientras tomábamos algo y yo mientras seguía jugando con el plug, me encantaba sentir la vibración en el sofá. Me subí a horcajadas encima de él y sentí su erección y la vibración, coño! casi conseguía sacarme a mí un orgasmo.

Yo creo que ya estábamos lo suficientemente a tope como para irnos a la habitación. Él fue a 4 patas como ya viene siendo costumbre, allí me subí encima de él a caballito. El próximo día creo que lo haré en el trayecto para que me transporte hasta la habitación.

Se mantuvo un rato a cuatro patas que yo aproveché para tumbarme en la cama y posar mis piernas sobre él.

Le pedí que se levantara y se empezara a masturbar, recordad que llevaba una semana sin, empezó muy alegre y con una sonrisa de oreja a oreja que iba cambiando según le iban llegando las ganas de correrse.

-I me puedo correr? NO. y cerraba los ojos. No cierres los ojos y levanta la cabeza.

Es curioso como la mayoría de los sumisos venís con la cabeza gacha y los ojos cerrados. Qué es eso! A mi me gustan los tios con la cabeza bien alta y orgullosos de servir. La cosa cada vez se iba tensando más y le pedí que parase y me diese caricias y me fuera desnudando. Sentir las caricias, lo besos, su nariz en mi coñito…ufff esas son las sensaciones que me encantan. Varias veces sacó la lengua para comerselo pero solo tenía permitido olfatear. Mi excitación ya estaba a tope y le ordené comérselo. La verdad es que las primeras veces lo hizo muy bien, pero esta me hizo retorcerme de placer.

Después de ese orgasmo vinieron varios, ya que me subí encima de él y me lo estuve follando y llegando al orgasmo en repetidas ocasiones, y otra vez ordenandole no cerrar los ojos. En un momento dado y después de 5 orgasmos (creo) ya estaba derrotada y me tumbé a su lado, lo que aprovechamos para cambiar la postura y que él me follara por detrás y entonces llegaría mi nuevo orgasmo y en ese mismo instante me dí cuenta que también el suyo, que arruine parando en seco mi movimiento de cadera.

Y como todo lo que sale entra, le obligue a tragar toda su leche del condón como si de un flax se tratara.

Fuimos a cenar y charlar un rato que se convirtió en una velada muy amable. Me encanta compartir estos momentos con los perretes. Me encantó tenerlo ahí con mi pijama que le quedaba por la rodillas 🙂 (me hubiera encantado ponerle unas braguitas mías :/)

Nos fuimos a dormir, ya era bastante tarde, momento que aprovechamos para guarrear otro rato. Era curioso, estábamos los 2 muertos de sueño pero no podíamos para de toquetearnos, finalmente conseguimos quedarnos dormidos.

Nos despertamos y mi perrete ya estaba con su erección a tope como a mi me gusta! quién quiere jaulas si puede tener a un perrete todo el día palote por la casa, usándolo a su antojo.

Le cogí del pelo y le dirigí hasta mi coñito para que tomara su desayuno, mi delicioso coñito, me lo volví a follar y esta vez, sí, le dejé que se corriera y disfrutara de su orgasmo. Desayunamos y hasta otro día. Fue una noche muy bonita y divertida.

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Un día cualquiera

Un día cualquiera en los mundos de I es como lo cuentan por aquí.

I sabe perfectamente cómo jugar con mi mente y con mi cuerpo. Unos tacones, unas medias de rejilla, un corsé… el contacto de su piel y de sus labios… Consigue que redirija la mirada hacia donde ella quiere y lo aprovecha para hacerse con mi control. Vamos a la cama, yendo yo a cuatro patas, y allí empieza a emplearse con su fusta con mango de caballo. Después, me hace de rabiar dejándome que huela su sexo, y nada más, para a continuación permitirme masajear su maravilloso cuerpo. Por fin, me deja que me coma su coño, y yo lo hago con pasión y locura, disfrutando todo e intentando que ella también disfrute. Llega el orgasmo y me echa a su lado, yo feliz con mi propósito de que consiga placer a través de mí. Hablamos, me besa, me araña, me muerde, me marca, y no solo en la piel. De repente, me da la vuelta, me esposa las muñecas, y saca un pene enorme que con dificultad, entra en mi culo. Grito de dolor, para después gritar de placer. Me encanta como usa mi culo, no quiero que pare. Me deja el culo bien abierto y se vuelve a mi lado a descansar. Finalmente, después de muchas súplicas, me folla, me usa como juguete sexual, una de las cosas que más me gustan, y consigue orgasmos uno detrás de otro, sin dejar que yo llegue al clímax. Pero me encanta y lo disfruto enormemente. Nos despedimos, y me voy a casa, pero con los recuerdos de la tarde juntos vibrando dentro de mí.

Lo que vibraba dentro de él era un plug anal que yo controlaba a través de mi móvil, qué cosa tan divertida 😉

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