Una Dómina sin estudios III

Mi vida iba pasando y mi relación se hacía monótona y aburrida. Entonces decidí darle una vuelta de tuerca y empecé a apretar al que por entonces era mi pareja.

Le comuniqué que las cosas de la casa no eran cosa de 2, que era cosa suya y que cuando termináramos de comer tenía que recoger la mesa. Mi ex pareja no paraba de flipar ya que siempre habíamos sido de compartir tareas. No me resultó fácil mantenerme en mis 13 ya que él se revelaba y al final terminaba echándole una mano, no sé si porque yo misma no me creía lo que me estaba pasando o porque las actitudes de mi ex pareja no era sumisas y oponía resistencia.

Fue un día cuando harta de lamerle los pezones, decidí darle un pequeño mordisco. No le disgustó pero no terminaba de convencerle, a él le ponía brutote un par de mordisquitos flojitos pero que apretara ya no le gustaba.

Como os contaba ayer, a veces dejábamos nuestra relación vainilla para adentrarnos-me en el mundo femdom, (como juego, nunca como modo de vida) y a medida que jugábamos yo aprovechaba el tirón – Oye F por qué no te pones unos tacones míos y el delantal – entre jijijijis y jajajas conseguía que mi pareja aceptara mis peticiones, no podéis imaginar lo que pasaba por mi cabeza, me lo imaginaba así por la casa, recogiendo, planchado…etc  y sobre todo la excitación que eso me proporcionaba, mi humedad me delataba.

Poco a poco me iba haciendo con las riendas de la relación, e íbamos avanzando en la sumisión de mi ex pareja, pero nunca la relación de sumisión y dominación con la que yo soñaba.

0

Una Dómina sin estudios II

Continuando con mis experiencias. os contaré que tuve un relación larga con una persona, a la cual nunca me atreví a contarle mis “inclinaciones”. Bueno creo que por aquella época ni yo misma era consciente de que a mí lo que me gustaba era el Femdom y que quería controlar aquella relación hasta niveles insospechados.

Fui campeando el terreno como pude, pero nunca me atreví a decirle abiertamente que era lo que realmente me gusta. A veces “jugábamos” a Ama y esclavo en las que yo intentaba emplearme a fondo y sacar todas aquellas fantasías que tenía en mi cabeza, aunque nunca me atrevía a llevarlas a cabo. Mientras él me comía el coño, yo me lo imaginaba oliéndomelo y obligándole a masturbarse pero si dejarle acercar su lengua a tan preciado manjar, imaginaba que lo dejaba allí a punto de correrse pero no permitiéndoselo.

 

0

Una Dómina sin estudios

Miguél lamiendo los pies de I

¿Cómo llegué a conocer mi interés por la dominación? Recuerdo cuando era muy jovencita, tendría 7 u 8 años, con un amigo de la infancia ya presentaba yo actitudes.

Jugaba con mi amigo Miguel a reinas y esclavos, como podéis imaginar yo era la reina y Miguel mi esclavo. En qué consistía este juego; pues básicamente consistía en que yo mangoneaba a Miguel a mi antojo. Con esa edad todo se basaba en,  durante 15 días proporcionarás a tu reina chuches, durante una semana llevarás a tu reina en tu bici y a burriquito  y sobre todo y lo que me hizo pensar que ya desde niña era una domina en potencia, masajearás los pies de tu reina durante x días.

En aquella época como podéis imaginar no era consciente de lo que realmente me gustaba, fue ya entrando en la adolescencia y cuando empiezas con los primeros ligues, dónde me di cuenta q a mí eso de los tíos que llevaban la voz cantante no me gustaba, era yo la que les buscaba el paquete, les mordía el cuello, etc.

Sin bien no he tenido nada más que una relación FemDom plena, sí que he ido haciendo mis pinitos.

La idea es seguir contado poco a poco hasta hoy, como he vivido el femdom, la ayuda que me proporciono un sumiso con el que tuve la mayor experiencia que se puede vivir.

0