Cuatro etapas para el cornudo

Agradecemos a g.- la rápida traducción del texto, a este paso se va a convertir en el perrete traductor oficial de Los mundos de I.

Bien, me parece que, cuando las circunstancias lo permiten, vale la pena ampliar la experiencia del cornudo para que el sumiso aproveche al máximo los subyugadores efectos de cada etapa.
(Restricciones en la vida del sumiso. En cada una de las cuatro etapas se aplicaran las siguientes restricciones. El sumiso nace de nuevo a la virginidad, se mantiene en castidad, no habrá tenido un orgasmo durante un buen tiempo y no tendrá otro durante otro buen tiempo).

Etapa 1: una ubicación diferente. Lo dejarás solo en casa, posiblemente con una lista de quehaceres, mientras te vas a tener sexo con otro. Él sabrá exactamente lo que sucederá. Tú se lo habrás dicho. Cuando vuelvas a casa, se lo puedes contar todo con todo lujo de detalles. Quizás harás que te lama mientras se lo cuentas; y él se dará cuenta con todos sus sentidos de que hace poco que has tenido mucho sexo. Sexo mutuo, gratificante, recíproco e íntimo que él nunca disfrutará y nunca tendrá.

Etapa 2: una habitación diferente. Tal vez la etapa 1 solo haya sucedido una vez, tal
vez varias veces, pero luego viene la etapa 2. Tu amante vendrá a casa. Tu sumiso debe arrodillarse ante la puerta de la habitación y escuchar, o bien estar atado en otra habitación y escuchar TODO lo que suceda a través de un monitor para bebés. Antes de que tu amante se vaya, deberá darle las gracias por haberle proporcionado a su esposa un placer sexual íntimo totalmente satisfactorio que él nunca podrá darle.

Etapa 3: Amordazado y atado en la misma habitación. Con las muñecas atadas detrás, e, idealmente, atado por los huevos a la barandilla de los pies de la cama y con la polla preparada para recibir fuertes golpes y / o aplicaciones de Deep Heat* o similar.
Cuando esté llorando, la excitación de los amantes aumentará y él verá como se satisfacen completamente el uno al otro, se acurrucan juntos para descansar, y tal vez repiten la tortura de su polla y vuelven a hacer el amor más dulcemente.

Etapa 4: Ayuda. Con su dispositivo de castidad puesto, vestido de niña estilo sissy, inquieto, y en pie al lado de la cama exhibiendo plenamente su castidad. Cuando se leindique, dará o retirará a los amantes lo que le pidan: vibradores, masajeadores,
consoladores, arneses, lubricantes y todo lo que necesiten para su placer. Deberá lavar cualquier objeto que haya sido insertado y terminar su limpieza con una toallita higienizadora. Será ignorado en todo lo que no sea esa recogida y entrega de materiales.
Cuando finalmente termine el sexo, los amantes se acurrucarán y se dormirán para descansar mientras el marido se quedará quieto, esperando su despertar. Soñando con la intimidad, el sexo y la cercanía de su esposa. Él la verá disfrutando pero nunca se permitirá hacerlo con él.

NOTAS: Dos usos para el marido cornudo que no he mencionado
El consolador humano. En caso de que uno de los amantes disfrutara con la penetración, podría ser atado en la cama boca arriba a un lado de la gran cama. Con un collar se le mantiene la cabeza muy quieta. Se le pone un consolador mordaza en la boca, de manera que lo mantenga hacia arriba. Uno de los amantes se sienta sobre su cara para empalarse en el consolador. Él no tendrá los ojos vendados. Le pellizcará los pezones hasta que gima y quizás sus lágrimas fluyan. El otro amante se sentará sobre su pecho y ambos amantes se besarán y se acariciarán apasionadamente. Se moverán arriba y abajo y ella presionará su clítoris con masajeadores. Tras disfrutar de enormes orgasmos, los amantes caerán suavemente en medio de la cama, dejando a un lado a su dildo humano e ignorándolo mientras continúan el acto sexual. El collar solo le permite ver el techo, mientras escucha con tristeza, frustración y asombro. Oye la respiración pacífica del sueño mientras los amantes descansan durmiendo. No tiene ni idea de lo que sucederá cuando se despierten.

La jabonera humana. El macho cornudo estará de rodillas, con las muñecas aseguradas a la espalda y su dispositivo de castidad, que habrá estado funcionando durante muchos, muchos días, puesto. Se arrodillará junto la parte central de una larga bañera sosteniendo con la boca una gran pastilla de jabón. Su esposa y su amante se sentarán en cada extremo de la bañera, llena de agua caliente y de suaves burbujas.
Beberán champaña mientras le ignoran por completo. Después de unos veinte minutos, su esposa se arrodillará en el baño y su amante cogerá el jabón de la jabonera humana, y la lavará y acariciará con sus manos suaves y resbaladizas por el jabón, deteniéndose aquí y allá. Al terminar volverá a ponerle en la boca la pastilla de jabón húmeda.
Entonces el amante se arrodillará y su esposa se pondrá de pie. El marido, desnudo y
sexualmente negado, verá como las manos del amante exploran el cuerpo resbaladizo y jabonoso de su esposa, disfrutando de lo que nunca se le permite y nunca se le permitirá hacer. Ocasionalmente, la barra de jabón húmedo puede ser presionada en su boca.
Terminado el baño, los amantes se levantarán y se secarán con suaves y calientes toallas. Secos y contentos, arrojarán las toallas sobre la cabeza del cornudo y saldrán, apagando la luz. Él se quedará solo con las toallas mojadas sobre su cabeza y la barra de jabón en la boca. No tiene ni idea de por cuanto tiempo.

https://msscarletuk.wordpress.com/2018/02/10/four-stages-of-cuckolding/

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Tacones, de herramienta de opresión a culto fetichista.

¿Cuál fue el primer fin en el uso de los tacones por parte de las mujeres? Más allá de su funcionalidad, las modas imperaban con mucha fuerza a partir del S.XIV.

Los hombres del ejército en el S.XIV ya usaban los tacones, no para parecer más altos, sino como un medio para mejorar su estilo de lucha en los conflictos. Sin embargo, estas formas de lucha no se quedaron en los campos de batalla, sino que, curiosamente, el uso de alzas o tacones en los zapatos se extendió por Europa y, curiosamente, entre los aristócratas, que comenzaron a usarlos con fines estéticos.

De color rojo eran los que comenzó a usar el rey Luis XIV, que hasta aprobó una ley en la que se dictaba que solo los miembros de su corte podían usar los tacones de color rojo como él mismo vestía. Pero no fue hasta la llegada de la moda andrógina, una persona que reúne a los dos sexos en un mismo individuo, cuando no comenzó a ser bien visto en el entorno femenino.

A mediados del siglo XVII, las mujeres comenzaron a copiar esta moda para intentar “masculinizar” su aspecto. Tanto fue así, que les importaba bien poco que el zapato fuera impráctico. Se trató completamente de una moda, que ha trascendido hasta convertirse en mucho, muchísimo más que eso; un icono de la moda que ha sobrevivido al paso de los siglos.

Entonces, ¿cómo los tacones altos pasaron de ser una herramienta de opresión de género a un accesorio sexy? Elizabeth Semmelhack, del Bata Shoe Museum, cree que fueron los médicos de mediados del siglo XIX quienes dieron a los tacones altos el atractivo sexual con el que están asociados hoy en día, al ponerlos en los pies de sus desnudas modelos de postales victorianas.

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Añado que creo que siguen siendo una herramienta de opresión de genero, hoy en día al genero femenino. La sociedad patriarcal te hace verte fea si no estás con unos tacones. En las pasarelas de moda se pueden ver a modelos con tacones imposibles para “estilizar su figura”, por no hablar de que los zapatos de tacón puede incrementar el riesgo de desarrollar osteoartritis, te lleva a doblar las rodillas y arquear la espalda, agrega más estrés a las rótulas y esto a su vez desgasta el cartílago.

Los zapatos junto con las medias son de mis mayores fetiches, cierto es que cada vez me pongo menos zapatos altos.

Fuente: Cultura Inquieta

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