Minirelato Erótico: Refrescante como la sandia

574942_409329252435800_341294944_n

 

Me desperté sudando de la siesta. Mis bragas estaban empapadas por el sudor, me las quite y agarré un rodaja de sandía. Salí a la calle y me senté en el escalón de la puerta, daba la sombra. Enfrente unos hombres trabajaban y me miraban.

Me abrí de piernas para que pudieran ver que no llevaba bragas. Comí con avidez la rodaja de sandía, el jugo me caía por la comisura de los labios y llegó hasta mi coño. Pasé mi mano y restregue todo el jugo por él.

Corté un trozo de sandía que pase por mi entrepierna y comí con avidez. Empezaron a llegar moscas al dulzor del jugo. Primero una, luego otra y otra…sus patitas jugueteaban con mi clítoris y pronto mi orgasmo sería patente.

No pude reprimir varios gemidos, todo ello bajo la atenta mirada de aquellos trabajadores

DFxfj-wWsAAZluU

0

10 opiniones en “Minirelato Erótico: Refrescante como la sandia”

  1. Existen desde tiempo ha las moscas cojoneras, no sabia que también hubiese moscas coñeras…
    De ser mosca y haber estado por ahí, yo también me habría acercado a hacerte cosquillitas y libar en tan sensible lugar.

    0
      1. Yo no estoy tan seguro, fíjate a donde suelen ir las moscas, pero si yo fuera mosca sería una mosca muy fina y con unos gustos extravagantes,
        No iría a donde van todas… Iria a ese delicioso lugar que describes. 😉

        0

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *